ERROR UNO
Usar agua caliente
- El agua caliente dilata los vasos sanguíneos, reseca la piel y debilita la barrera cutánea.
- Siempre utiliza agua tibia o fría.
ERROR DOS
Limpiador equivocado
- Si después de lavarte sientes la piel tirante, tu limpiador es demasiado agresivo.
- Limpiar no significa dejar la piel irritada.
ERROR TRES
No hacer doble limpieza
- El protector solar, maquillaje, grasa y contaminación no se eliminan solo con jabón.
- Primero: agua micelar o limpiador oleoso para retirar residuos e impurezas.
- Después: jabón facial para limpiar la piel en profundidad.
ERROR CUATRO
Secarte con la toalla del cuerpo
- Las toallas del cuerpo pueden acumular bacterias, humedad y residuos que no deberían entrar en contacto con tu rostro.
- Utiliza una toalla exclusiva para tu rostro y cámbiala cada 3 - 4 días.
ERROR CINCO
Frotar la piel al lavar o secar
- Frotar el rostro con fuerza no limpia mejor. De hecho, puede irritar la piel, aumentar las rojeces y debilitar la barrera cutánea.
- Limpia tu rostro con movimientos suaves y sécalo con pequeños toquecitos.